lunes, 20 de julio de 2015

Convalescencia en Valencia (2004)

Hay alguien en la Luna de Valencia
que ayer fue a dar una vuelta
y se quedó a vivir allá...
Yo lo conozco, es un amigo infiel:
se cortó solo y se lastimó.


Tal vez algunos locos de aquel barrio,
compañeros de escenario,
lo podamos rescatar...
porque una voz, querida, cruza el mar
y toca fibras íntimas.


Más cuando se anda tan lejos,
pidiendo auxilio en el desierto.
Desintegrado, en un cráter cayó
y está aturdido y sin reflejo.


Y... llora cuando recuerda
ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer
que es un maldito argentino.


Zarpado a full de fobia incierta,
siempre un mal de amor lamenta.
Lleva una daga en el pecho...
ésa es la ofrenda de una dama que no quiso rey,
y un viaje lento hasta una luna sin miel.


Quedarse es tan triste como irse,
el que tiene una certeza:
solo sabe equivocarse.
Y va, perdido, esperando una señal,
preso en la bruma de la inercia.


Más cuando se anda tan lejos,
Pidiendo auxilio en el destierro.
Desintegrado, en un cráter cayó
Y va aturdido y sin reflejos.
Y... llora cuando recuerda
Ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer
Que está solo, en la Luna de Valencia,
solo en la Luna de Valencia, solo...


Juan Carlos Subirá (Lanús, 1965-)

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